Desigualdades que persisten en el tiempo

Se habla mucho de las mejoras en la participación laboral femenina de las últimas décadas (Novta y Wong, 2017; Gasparini y Marchionni, 2015; Verick, 2014), y es cierto, es un gran logro. Sin embargo, queda mucho camino por recorrer, ya que las decisiones laborales del presente tienen un efecto duradero en el tiempo, y definirán el tipo de pensión que recibirás – o no recibirás – durante la vejez.

A lo largo de su ciclo de vida laboral, las mujeres latinoamericanas participan menos en el mercado de trabajo remunerado, devengan menores salarios, y tienen menor acceso a empleos formales que los hombres (véase Empleos para Crecer). En la edad de retiro, estas desigualdades de género resultan en menores pensiones para las mujeres en la mayoría de países. Este legado perverso se ilustra en la siguiente figura, que desagrega por género los montos promedios de pensiones contributivas para 16 países de la región.

Montos promedios de pensiones contributivas según géneroFuente: Encuestas de hogares armonizadas para América Latina, circa 2015.

Desde inicios del siglo XXI esta brecha se ha reducido desde un promedio regional de 23% a inicios de los años 2000 hasta un promedio de 13% en la actualidad (circa 2015). Sin embargo, la persistencia de brechas salariales y de participación en actividades remuneradas amenaza con extender aún durante más años estos diferenciales en los montos de pensión por retiro.

Las estadísticas del Sistema de Información de Mercados Laborales y Seguridad Social (SIMS) son útiles para observar aquellas tensiones laborales de género, que, desde el presente, limitarán el bienestar futuro de millones de trabajadoras. En este sentido, las encuestas de hogares incluidas en el SIMS muestran la persistencia de importantes diferencias en las tasas de participación y niveles salariales. A pesar de que la región obtuvo la mayor reducción mundial en la brecha de participación, esta sigue siendo la brecha más importante, y solo inferior al 20% en dos países, Uruguay y Perú. (Esto sin profundizar sobre si cotizan a la seguridad social, o en qué tipo de trabajos se insertan).

Por el lado de las brechas salariales, existe evidencia regional de que una porción elevada de tales brechas no puede ser explicada por diferencias en características como la educación. Además, hoy en día en casi en todos los países ya no existen brechas de escolaridad, y en varios, las mujeres poseen más años de instrucción formal que los hombres.

Brechas

Nota: Cálculos en base a la población entre 15 y 64 años. *Brechas calculadas sobre la población económicamente activa dividida por la población en edad de trabajar **Brechas calculadas sobre el promedio de ingreso laboral monetario de la actividad principal en el último mes de los ocupados formales, PPP ($ internacionales de 2011). Fuente: BID-SIMS (2017), www.iadb.org/datos-trabajo

El efecto de los diseños pensionales no presenta suficiente evidencia aún -y los mercados son demasiado heterogéneos- para recomendar un diseño sobre el otro. Sin embargo, existen criterios pensionales que sí pueden mitigar las tensiones del mercado laboral, por lo menos en el corto plazo. Por ejemplo: el Estado puede reconocerles a las mujeres tiempo de cotización por cada hijo como ya se hace en Uruguay; se pueden introducir pensiones no contributivas como ya ocurre en varios países (Ej. Cono Sur y otros); en los esquemas de ahorro individual se pueden estimar las pensiones sin considerar la mayor expectativa de vida de las mujeres, etc.

Pero más allá de cambios paramétricos, se necesitan cambios sociales y legales en relación con la necesidad de una mayor responsabilidad paterna en el cuidado infantil y otras actividades del hogar, para que la trayectoria laboral de las mujeres no sea la única afectada por estas labores. La evidencia basada en trayectorias laborales tampoco es completa todavía, pero el nivel de inactivad de los jóvenes indica la permanencia de los roles tradicionales, porque de los 21 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan (ninis) en América Latina, 14.5 millones son mujeres (68.9%). En muchos países, incluso, nada ha pasado con la proporción de ninis dentro de la población joven desde inicios de siglo.

La continuidad de estas brechas preocupa porque los montos de la pensión dependen directamente del nivel salarial y de los años de contribución al sistema jubilatorio. Por un lado, los menores salarios se convertirán en menores niveles de pensión. Por el otro, la menor participación y rupturas en la trayectoria laboral implican necesariamente densidades de cotización también inferiores, con la consecuencia de menores tasas de reemplazo sobre el ingreso laboral.

Todo esto nos lleva a reconocer que la discriminación en contra de las mujeres en el mercado de trabajo tiene efectos inmediatos y también de largo plazo. Y nos debería de llevar, finalmente, a preguntarnos, ¿hasta cuándo las diferencias de género en materia de pensiones continuarán reflejando el residuo de mercados laborales desiguales?

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Calculador/Simulador de pensiones para Nicaragua

Al final de la vida laboral es probable que la única fuente de ingresos que tengamos sea la pensión por vejez que otorga el sistema de seguridad social. En ese caso, necesitaremos ajustar nuestro consumo, es decir, nuestro estilo de vida, porque las pensiones usualmente son más bajas que nuestro último salario.

En esta entrada presento una herramienta para simular las pensiones por vejez que otorga el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). En síntesis, se trata de un programa para Windows que usa las reglas vigentes de la seguridad social para darle al usuario un estimado de su futura pensión mensual.

Para instalar el programa puede descargar el instalador desde el siguiente link: DESCARGAR. Una vez instalado, el programa debería proyectar la siguiente interfaz al ser ejecutado (ver imagen abajo). En la izquierda, la interfaz ejecuta el cálculo una vez que el usuario haya ingresado los parámetros y supuestos del ejercicio. La pensión estimada será proyectada en el cuadro de texto, junto con la tasa de reemplazo y el nivel de la pensión en dólares. Una vez que el usuario de click en el botón de cálculo aparecerá la ventana de la derecha, ilustrando su nivel de pensión entre la pensión mínima y máxima que el sistema nicaragüense otorga.

GUI Calc

A continuación, explicaré los parámetros usados en el ejercicio para que el usuario pueda simular diferentes escenarios de pensión, pero antes resumiré brevemente las principales características del sistema. En Nicaragua, el régimen de seguridad social es de beneficio definido (BD), y otorga pensiones para trabajadores con un mínimo de 250 semanas de cotización (primer nivel de la pensión reducida). La pensión completa o tradicional se alcanza luego de 750 semanas de contribuciones al INSS. La edad legal de retiro es a partir de los 60 años. En el REGLAMENTO GENERAL DE LA LEY DE SEGURIDAD SOCIAL pueden encontrar los detalles de cálculo de beneficios.

i Edad actual: este ejercicio supone que los trabajadores desean jubilarse a la edad mínima de retiro, 60 años tanto para hombres como para mujeres. En ese sentido, el usuario debe imputar su edad actual (p. ej. 39) como un número entero menor a 60 años y superior a la edad mínima laboral que en Nicaragua es de 14 años.

ii Salario actual: el usuario debe imputar su salario actual como un número entero (sin decimales). El salario de referencia usado para el cálculo de la pensión depende tanto del nivel salarial imputado, como del número de contribuciones totales efectuadas al final de la vida laboral. El nivel salarial imputado también determinará la “cuantía básica” de la pensión (Arto. 85). La trayectoria salarial, es decir, cuánto aumentará su salario hasta alcanzar la edad de retiro dependerá de la tasa de crecimiento salarial a ser imputada posteriormente.

iii Número de años que espera cotizar durante su vida laboral: el usuario debe ingresar una estimativa de cuantos años habrá cotizado en total al momento de retiro (incluyendo los que ha cotizado hasta el momento actual). De acuerdo con la Ley, los beneficios pensionales comienzan a partir de 5 años (pensión reducida), mientras que la pensión completa es otorgada a partir de los 15 años de contribución.

iv Salario mínimo legal: el salario mínimo determina la generosidad del beneficio pensional, con dos tasas de incremento pensional anual de acuerdo con el nivel del salario del trabajador en relación al salario mínimo vigente de la industria manufacturera (Arto. 85).

v Crecimiento salarial esperado: el usuario debe imputar la tasa de crecimiento salarial que espera recibir en los años previos a alcanzar la edad de retiro. Esta tasa también será usada para ajustar los niveles de las pensiones reducidas. La costumbre en estudios internacionales (ver Pensions at a Glance de la OECD) es asumir que los salarios crecerán al 2% por año en el largo plazo, pero el usuario puede imputar cualquier tasa de crecimiento salarial. El número debe ser imputado como tasa y no como porcentaje, es decir como 0.03 para denotar un supuesto de crecimiento del 3%.

vi Tipo de cambio actual: Como la economía nicaragüense está extraoficialmente dolarizada, las personas usualmente conocen el tipo de cambio vigente en cada momento. El usuario puede también consultar el tipo de cambio en la pagina del Banco Central de Nicaragua (www.bcn.gob.ni). El tipo de cambio será usado para estimar el nivel de la pensión en dólares estadounidenses, y para proyectar el nivel máximo de la pensión establecido por Ley en US$ 1500 por mes.

v Devaluación cambiaria: En Nicaragua el tipo de cambio es fijo con devaluación anual preanunciada (crawling peg). Desde 2004, la devaluación del córdoba ha sido de 5% por año. El usuario puede mantener este supuesto imputando 0.05 en la casilla correspondiente, o puede imputar cualquier otra tasa de devaluación. Al igual que con la tasa de crecimiento salarial, el número debe ser imputado como tasa y no como porcentaje.

Las pensiones bajo el régimen INSS pueden incrementarse en el caso de que el jubilado tenga dependientes (esposo/esposa invalida, hijos menores de 15 años, etc.). Este ejercicio no contiene tales disposiciones porque su propósito principal es simular escenarios futuros (de largo plazo). Sin embargo, una vez estimada su pensión, el usuario puede consultar el Arto. 85 de la Ley para agregar fácilmente cualquier beneficio adicional. Este programa tampoco estima la pensión para maestros/maestras y profesiones de riesgo, para las cuales existen otros requisitos de edad de retiro.

El programa lo he desarrollado desde Python 3.6, como una iniciativa académica personal (sin vínculos profesionales directos), y sin afilición al INSS. Se agradecen comentarios para mejorar la herramienta.

El salario multimodal en Nicaragua no reduce la pobreza

EMNV 2014!

Blog de Néstor Avendaño

Presentación2

La presentación de la VI Encuesta de Medición de Nivel de Vida (EMNV) de 2014 tuvo como anfitrión al Banco Central de Nicaragua (BCN) el recién pasado martes 6 de octubre, pero las cifras son del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), que fue asistido técnicamente por el Banco Mundial en la formulación y la ejecución de dicha encuesta.

Con una muestra de 7 mil 570 viviendas en todo el territorio nacional, 50 más que las encuestadas en 2009, los escasos datos presentados de la VI EMNV indican que  entre 2009 y 2014 el índice de pobreza extrema bajó de 14.6% a 8.3%; el índice de pobreza, que incluye a los pobres extremos, se redujo de 42.5% a 29.6%; y el índice de no pobres se elevó de  57.5% a 70.4%. La pobreza rural continúa siendo más grave que la pobreza urbana, porque las personas que viven en zonas…

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